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Toc, toc… ¿Hay alguien?

https://www.redaccionmedica.com/opinion/toc-toc-hay-alguien–4350

Pasan las semanas y meses, y según leemos en los medios de comunicación, nos preguntamos: ¿hay alguien ocupándose de la Sanidad valenciana? ¿A alguien le importan los problemas de salud de los ciudadanos y las condiciones de trabajo de los profesionales sanitarios?

Los sindicatos denuncian la situación del Hospital Clínico de Valencia, con Urgencias, hemodiálisis y cocina sin aire acondicionado en plena ola de calor; UGT exige a la Consellería de Sanidad que solucione los problemas de la obsoleta instalación de aire acondicionado en el centro de salud pública de Torrent, que está ocasionando desde hace años quejas, notas de prensa e incluso desvanecimientos; Médicos por el suelo, pacientes con abanicos y a 33 grados en el centro de salud de Burjasot; El centro de salud de Palleter en Castellón alcanzaba los 30,7 grados en las consultas de Atención Primaria, por el deficiente funcionamiento de los equipos de climatización; y un largo etcétera.

Mientras los despachos de la propia Conselleria de Sanidad gozan de una nueva climatización instalada durante la etapa de la consellera Montón, no se pone solución a los problemas de refrigeración en multitud de centros como Padre Jofre, San Marcelino, Torrente, Catarroja, y en servicios del hospital clínico como los anteriormente citados y en el de Maternidad.

Pero es que además, como reflejan diversos medios, se avecina un verano desastroso, debido a la falta de previsión de la Conselleria, que con el retraso en abrir las bolsas de empleo, tras casi 10 meses de bloqueo, está provocando la falta de profesionales para cubrir las vacaciones de verano. Como es habitual, la Conselleria intenta paliar esta falta de personal cerrando una de cada 10 camas hospitalarias y adelantando el cierre de gran parte de los centros de Atención Primaria a las 15 h. Medidas que lo único que van a suponer es un incremento brutal de las ya escandalosas listas de espera y de las demoras en atención primaria y especializada, listas de espera que con una total falta de transparencia el actual gobierno del Botanic esconde y no hace públicas como es su obligación.

Llegará un momento en que ni el maquillaje ni la falta de transparencia les valdrá y las listas “estallarán”. Porque mientras públicamente nuestros políticos presumen de tener uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo, hay esperas inasumibles que por desgracia hoy solo conocen aquellos que están en esas famosas listas.

Pero no solo en Sanidad hay problemas. Hace unos días nos enteramos de un nuevo derrumbe de parte del techo la sala del Maestro Rodrigo del Palau de la Música, el segundo en unos meses, y todo después de haber recortado el presupuesto de mantenimiento en un 62% en la pasada legislatura. Los recortes pasan factura en las instalaciones y en el personal.

Lo vemos también en la ciudad de Valencia, que ha alcanzado unos niveles de suciedad y abandono que hace muchas décadas que no veíamos, con jardines abandonados, arbolado lamentable y asfalto pésimo. Todo, menos el carril bici, está abandonado.

Los problemas se evitan, anticipándose a ellos, y eso exige analizar, estudiar necesidades, planificar con antelación y poner en marcha planes. En definitiva, trabajar. Y eso es lo que no parece haber entendido el Gobierno de Ximo Puig. No ejecutan el presupuesto, y cuando lo hacen, lo (mal) gastan.

Todos los años hay verano y el personal sanitario se reparte las merecidas vacaciones. Por tanto, no parece muy difícil saber que hay que prever las necesidades para cubrir la marcha de este personal en periodo estival, 4-5 meses antes y contratar los recursos extras necesarios, no reducir las camas o los horarios. Y menos, en una región como la nuestra, donde muchos municipios duplican o casi triplican la población con la llegada de turistas.

Y es necesario invertir en el mantenimiento de las instalaciones, porque además de evitarnos problemas, a la larga es más barato. Pero, claro. Para eso hay que trabajar. Y entre la legislatura de prioridades equivocadas, y desde enero que no se hace nada por la convocatoria de elecciones y el reparto de sillones, ha llegado el verano y ni van los aires acondicionados, ni la bolsa para cubrir las vacaciones está funcionando bien, ni nadie hace nada para arreglar el caos en la gestión de nuestra Sanidad. Bueno, nada no. Han ocultado la lista de espera a ver qué se les ocurre para que cuando salga no se monte el lío.

La política se ha convertido en un espectáculo bochornoso y llevamos dos meses y medio viendo y oyendo cómo se reparten un pastel que los gobernantes creen que es suyo pero que nos pertenece a los ciudadanos.Ellos sólo deberían cortarlo. No los elegimos para esto.

TOC, TOC: ¿Hay alguien trabajando?

Hospital de La Ribera: Aniversario de un fracaso. Opinión de Carlos Rodrigo.

Hospital de La Ribera: Aniversario de un fracaso. Opinión de Carlos Rodrigo.

https://www.redaccionmedica.com/opinion/aniversario-de-un-fracaso-7535

El próximo 1 de abril se cumple un año desde que el Departamento de Salud de La Ribera pasó a ser gestionado directamente por la Consellería de Sanidad Universal y Salud Pública de la Comunidad Valenciana, tras la reversión de la concesión que llevaba gestionando este hospital público casi 20 años.

Una reversión ejecutada con un criterio puramente ideológico, sin datos, sin preparación, a sabiendas de que iba a ser un fracaso y que se iba a empeorar la atención a los ciudadanos, y con gran parte de los profesionales y de usuarios del propio departamento en contra.

Como ha sido la primera vez que se ejecuta una reversión de este tipo, y además algunos partidos políticos situados en la izquierda del espectro político abogan por continuar revertiendo el resto de departamentos gestionados bajo el modelo de concesión administrativa, consideramos conveniente hacer balance de estos 12 meses de despropósito en la gestión directa del Hospital de La Ribera.

Para SanitatSolsUna, la reversión es la crónica de un estrepitoso fracaso, que además supone una estafa al conjunto de los valencianos y un grave perjuicio a los usuarios del departamento de Salud de La Ribera.

¿Por qué la reversión, es decir, el paso a la gestión directa de la Conselleria de Sanidad ha sido un fracaso?

La Ribera, a pesar de su tamaño y concepción inicial, similar a la de un hospital comarcal, era un hospital casi con características de terciario, vanguardista, innovador con una cartera de servicios, unidades y prestaciones igual e incluso superior a la de los grandes hospitales españoles. Era, además, un hospital con muchos premios TOP 20 tanto a la mejor gestión global, como al de excelencia en muchos de sus servicios durante años bajo el régimen de concesión, con multitud de distinciones y estudiado en universidades como Harvard como caso de éxito en gestión sanitaria. Todo esto se ha acabado.

Era también un hospital que ocupaba los primeros puestos en el ranking de cumplimiento de los indicadores de salud establecidos por la propia Consellería en la Comunidad. Apenas tenía listas de espera y en determinadas especialidades, pioneras y muy eficaces, era un hospital muy solicitado por pacientes de toda la Comunidad. Ya no. Han desaparecido pruebas como el diagnóstico rápido del cáncer de mama (la biopsia rápida en media hora) y las listas de espera crecen en la mayor parte de las especialidades quirúrgicas. En trauma, por ejemplo, es un auténtico drama.

También era un hospital que atraía a los mejores profesionales. El modelo de gestión, mucho más ‘libre’ que el de la Conselleria, permitía la formación vanguardista de sus profesionales, la inversión en tecnología e investigación y también, por qué no, valorar con incentivos el trabajo bien hecho y la satisfacción de los pacientes. Todos esto también ha desaparecido.

En solo un año de gestión directa por parte de la Consellería de Sanidad la lista de espera quirúrgica ha aumentado dramáticamente, con casi 15.000 pacientes que esperan más de tres meses para ser intervenidos; se desvían pacientes a clínicas privadas, algo que no había ocurrido en 18 años de gestión por parte de la anterior concesionaria; los profesionales han estado nueve meses para cobrar los incentivos; los proveedores llevan casi un año sin cobrar; se fraccionan contratos y se pagan medicamentos y material hasta un 70 por ciento más caro; y ya son más de media docena las sentencias que determinan que los despidos tras la reversión fueron improcedentes y ese personal está volviendo a sus puestos.

Porque improcedente fue la reversión en sí misma, desde su planteamiento inicial. Porque no estaba justificada con datos objetivos ni ningún tipo de análisis. Fue una decisión política, que carecía de cualquier respaldo analítico y que, además, no se preparó adecuadamente ni se ejecutó correctamente. La prueba es que hay decenas de recursos pendientes que veremos cuánto nos acaban constando a los contribuyentes.

Por desgracia, los profesionales y los pacientes de la Ribera ya lo están ‘pagando’. Los primeros con una empeoramiento en las condiciones de trabajo, empezando por los problemas para aparcar y continuando con los retrasos en los pagos de incentivos y peores condiciones de trabajo. Y los pacientes todas las consecuencias posibles de una gestión que se ha demostrado nefasta durante estos 12 meses.

El 1 de abril no tenemos nada que celebrar. Es el aniversario de un fracaso.

Aniversario de un fracaso. Por Carlos Rodrigo.

Aniversario de un fracaso. Por Carlos Rodrigo.

https://www.redaccionmedica.com/opinion/aniversario-de-un-fracaso-7535

El próximo 1 de abril se cumple un año desde que el Departamento de Salud de La Ribera pasó a ser gestionado directamente por la Consellería de Sanidad Universal y Salud Pública de la Comunidad Valenciana, tras la reversión de la concesión que llevaba gestionando este hospital público casi 20 años.

Una reversión ejecutada con un criterio puramente ideológico, sin datos, sin preparación, a sabiendas de que iba a ser un fracaso y que se iba a empeorar la atención a los ciudadanos, y con gran parte de los profesionales y de usuarios del propio departamento en contra.

Como ha sido la primera vez que se ejecuta una reversión de este tipo, y además algunos partidos políticos situados en la izquierda del espectro político abogan por continuar revertiendo el resto de departamentos gestionados bajo el modelo de concesión administrativa, consideramos conveniente hacer balance de estos 12 meses de despropósito en la gestión directa del Hospital de La Ribera.

Para SanitatSolsUna, la reversión es la crónica de un estrepitoso fracaso, que además supone una estafa al conjunto de los valencianos y un grave perjuicio a los usuarios del departamento de Salud de La Ribera.

¿Por qué la reversión, es decir, el paso a la gestión directa de la Conselleria de Sanidad ha sido un fracaso?

La Ribera, a pesar de su tamaño y concepción inicial, similar a la de un hospital comarcal, era un hospital casi con características de terciario, vanguardista, innovador con una cartera de servicios, unidades y prestaciones igual e incluso superior a la de los grandes hospitales españoles. Era, además, un hospital con muchos premios TOP 20 tanto a la mejor gestión global, como al de excelencia en muchos de sus servicios durante años bajo el régimen de concesión, con multitud de distinciones y estudiado en universidades como Harvard como caso de éxito en gestión sanitaria. Todo esto se ha acabado.

Era también un hospital que ocupaba los primeros puestos en el ranking de cumplimiento de los indicadores de salud establecidos por la propia Consellería en la Comunidad. Apenas tenía listas de espera y en determinadas especialidades, pioneras y muy eficaces, era un hospital muy solicitado por pacientes de toda la Comunidad. Ya no. Han desaparecido pruebas como el diagnóstico rápido del cáncer de mama (la biopsia rápida en media hora) y las listas de espera crecen en la mayor parte de las especialidades quirúrgicas. En trauma, por ejemplo, es un auténtico drama.

También era un hospital que atraía a los mejores profesionales. El modelo de gestión, mucho más ‘libre’ que el de la Conselleria, permitía la formación vanguardista de sus profesionales, la inversión en tecnología e investigación y también, por qué no, valorar con incentivos el trabajo bien hecho y la satisfacción de los pacientes. Todos esto también ha desaparecido.

En solo un año de gestión directa por parte de la Consellería de Sanidad la lista de espera quirúrgica ha aumentado dramáticamente, con casi 15.000 pacientes que esperan más de tres meses para ser intervenidos; se desvían pacientes a clínicas privadas, algo que no había ocurrido en 18 años de gestión por parte de la anterior concesionaria; los profesionales han estado nueve meses para cobrar los incentivos; los proveedores llevan casi un año sin cobrar; se fraccionan contratos y se pagan medicamentos y material hasta un 70 por ciento más caro; y ya son más de media docena las sentencias que determinan que los despidos tras la reversión fueron improcedentes y ese personal está volviendo a sus puestos.

Porque improcedente fue la reversión en sí misma, desde su planteamiento inicial. Porque no estaba justificada con datos objetivos ni ningún tipo de análisis. Fue una decisión política, que carecía de cualquier respaldo analítico y que, además, no se preparó adecuadamente ni se ejecutó correctamente. La prueba es que hay decenas de recursos pendientes que veremos cuánto nos acaban constando a los contribuyentes.

Por desgracia, los profesionales y los pacientes de la Ribera ya lo están ‘pagando’. Los primeros con una empeoramiento en las condiciones de trabajo, empezando por los problemas para aparcar y continuando con los retrasos en los pagos de incentivos y peores condiciones de trabajo. Y los pacientes todas las consecuencias posibles de una gestión que se ha demostrado nefasta durante estos 12 meses.

El 1 de abril no tenemos nada que celebrar. Es el aniversario de un fracaso.

OPINIÓN: Carlos Rodrigo, médico y presidente de SanitatSolsUna ¿QUE MÁS NECESITAN?

OPINIÓN: Carlos Rodrigo, médico y presidente de SanitatSolsUna ¿QUE MÁS NECESITAN?

https://valencianews.es/opinion/carlos-rodrigo-medico-y-presidente-de-sanitatsolsuna-que-mas-necesitan/

Una nueva auditoria operativa de la Sindicatura de Cuentas de la Comunidad Valenciana, esta vez sobre el departamento de Salud de Torrevieja, gestionado por el modelo de colaboración público-privado desde hace 11 años, asegura, por destacar algunas de sus conclusiones, que ahorra 45 millones al año y tiene 38 días de espera media frente a los 115 días de la Comunidad valenciana.

Más gasto pero no mejor sanidad

Más gasto pero no mejor sanidad

La Consejería de Sanidad de la Comunidad Valenciana encadena decisiones equivocadas y despropósitos, que no hacen sino costarnos cada vez más dinero para, además, no recibir una mejor atención sanitaria. Las listas de espera continúan creciendo, los hospitales y centros de salud se muestran un deterioro progresivo, los profesionales trabajan cada vez en peores condiciones y los pacientes salimos perdiendo. Seguir leyendo: https://www.redaccionmedica.com/opinion/mas-gasto-pero-no-mejor-sanidad-3812

Carlos Rodrigo, presidente de SanitatSolsUna

 

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