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“Falta de medios, contratos a recién graduados y problemas de seguridad COVID hacen insostenible la situación de las Urgencias en La Ribera”

“Falta de medios, contratos a recién graduados y problemas de seguridad COVID hacen insostenible la situación de las Urgencias en La Ribera”

SanitatSolsUna recuerda que hace solo dos años y cuatro meses de la reversión a la gestión pública directa de este departamento y los médicos ya se han plantado y anuncian movilizaciones semanales por los “tintes dramáticos” de la “falta de previsión de Sanidad”

Alzira, 28 de julio de 2020.- Dos años y cuatro meses después de la reversión a la gestión pública directa del Hospital de La Ribera, los profesionales sanitarios no pueden más. Uno de los servicios que peor lo está pasando es el de Urgencias de este centro hospitalario, que en los últimos meses ha denunciado en varias ocasiones la falta de medios, el desastre en la planificación, contrataciones de personal sin experiencia y la ausencia de circuitos seguros que ayuden a prevenir posibles contagios por COVID. “La situación ha adquirido ya tintes dramáticos”, aseguraban ayer en un comunicado, tras manifestarse en la puerta del hospital.

Desde SanitatSolsUna, no solo se confirman las malas condiciones en las que trabajan los profesionales de este servicio sino que se recuerda que la Conselleria de Sanidad sabía con antelación de las consecuencias e implicaciones que el cambio en la gestión iba a ocasionar en el trabajo de los profesionales y, por consiguiente, en la atención sanitaria que reciben los ciudadanos de este departamento. “Los profesionales piden una plantilla y unas condiciones laborales adecuadas a la situación actual, y no es para menos, porque la propia Conselleria de Sanidad reconoció en plena pandemia que uno de los hospitales con más contagios entre profesionales fue el de La Ribera”, aseguran desde esta asociación. “No es de recibo que con estos precedentes y en un contexto de rebrotes diarios y la amenaza de una segunda oleada de COVID, Sanidad contrate a médicos recién licenciados para el Servicio de Urgencias, sin ninguna experiencia, porque están en primaria línea de la lucha contra el virus y su criterio puede ser crucial en la detección y primeras tomas de decisiones para luchar contra este virus”, añaden.

Para la asociación que defiende la excelencia en la atención sanitaria, independientemente del modelo de gestión, “el notable cambio a peor del Hospital de La Ribera coincide con el paso a la gestión directa de la Conselleria de Sanidad”. “Antes no había problemas con los trabajadores, ni movilizaciones por falta de personal o recursos de ningún tipo, era un hospital modélico y ejemplar para otros centros sanitarios”, aseguran desde SSU, que añade: “Ahora es otro de los hospitales caóticos, con falta de recursos y mala organización de la Conselleria de Sanidad, donde valiosísimos profesionales se baten el cobre por atender a sus pacientes lo mejor posible, con los escasos recursos a su alcance”, añaden. Y recuerdan: “Esta es la situación a la que puede llegar en apenas dos años el Hospital de Torrevieja si el Gobierno valenciano continúa empeñado en la reversión a la gestión directa”.

Por último, desde SSU se alerta de que “en este contexto, no es de extrañar que a los visitantes extranjeros o de otras regiones de España les vuelva a asustar desplazarse a los municipios turísticos de este departamento que, sin duda, acusarán aún más si cabe este verano incierto. Porque tener cerca un hospital que genera confianza en los turistas es tan importante como una buena playa, y en La Ribera las playas las tienen, pero el centro sanitario no ofrece garantía alguna”.

«Es una temeridad que Sanidad ignore la falta de medios en Urgencias del Hospital de La Ribera”

«Es una temeridad que Sanidad ignore la falta de medios en Urgencias del Hospital de La Ribera”

SanitatSolsUna (SSU) se hace eco de la denuncia que ha llegado al comité de empresa desde el Servicio de Urgencias de Alzira que alerta de una “gestión deficiente” que provocará “retrasos diagnósticos con consecuencias” entre los pacientes y avisa: No hay circuitos separados para evitar contagios por COVID en La Ribera

Alzira, 7 de julio de 2020.- SanitatSolsUna (SSU), la asociación que defiende la excelencia en la atención sanitaria independientemente del modelo de gestión, se ha hecho hoy eco de la denuncia presentada ante el comité de empresa por parte del Servicio de Urgencias del Hospital de La Ribera, alertando sobre la escasez de personal y la gestión deficiente del centro, que pasó a depender directamente de la Conselleria de Sanidad hace apenas dos años y medio, y que puede derivar, según aseguran los propios sindicatos “en retrasos diagnósticos con consecuencias” para los pacientes. “Es una temeridad que Sanidad ignore la falta de medios en Urgencias del Hospital de La Ribera”, aseguran desde SSU.

Para la asociación, “esta es otra de las consecuencias de una reversión a la gestión pública que fue puramente ideológica y que solo ha conseguido aumentar las listas de espera y empeorar la atención a los ciudadanos a pesar de haber aumentado la plantilla en más de 500 personas”. Según la denuncia del comité de empresa a la que ha tenido acceso también SSU, los sindicatos ponen en conocimiento de la Conselleria de Sanidad, a petición de los profesionales de Urgencias, que “desde hace tiempo no se cubren ni se sustituyen bajas, incidencias, permisos y jubilaciones”, una situación que esta pandemia no ha hecho sino empeorar porque ha habido personal de baja por el virus “y el resto ha tenido que cubrir esas ausencias”.

Los trabajadores de La Ribera se quejan del desastre en la gestión y organización del centro sanitario tras la reversión de hace dos años y cuatro meses. “Hay un continuo cambio de turnos y planillas que dificultan la planificación de los trabajadores y su conciliación laboral y familiar”, aseguran. A lo que añaden otra preocupación para la plantilla y también para los ciudadanos a los que atienden: “Para este verano se han contratado como adjuntos a recién licenciados en Medicina, que ni siquiera han comenzado su residencia, porque la inician en septiembre, por lo que carecen de la mínima experiencia necesaria para trabajar en Urgencias”. Todo ello, añaden, con contratos precarios y por horas, lo que no dudan en calificar como “temeridad absoluta”. “El riesgo psicosocial del personal es máximo y ustedes no están trabajando para mejorarlo”, critican.

Y no solo eso. También a SanitatSolsUna ha llegado la denuncia de los profesionales de La Ribera alertando de la falta de seguridad para el personal sanitario y los ciudadanos de este Departamento de Salud puesto que el hospital de Alzira “no cumple con las recomendaciones de Sanidad ni de los expertos de contar con circuitos separados en Urgencias para enfermos con síntomas respiratorios y el resto, con el fin de evitar posibles contagios por COVID”. Y todo ello, añaden, a sabiendas de que este departamento triplica su población en verano, por los municipios turísticos de la costa que le corresponden.

Para el presidente de SanitatsolsUna, Carlos Rodrigo, “a los dirigentes políticos se les llena la boca de hablar de Sanidad pública pero lo único que hacen es destrozarla y además, atacar modelos de gestión que se han demostrado que funcionan, no tienen listas de espera, dan buena atención a los ciudadanos y garantías de seguridad y buenas condiciones de trabajo a los profesionales sanitarios”. Por todo ello, concluye Carlos Rodrigo, “es comprensible que la denuncia de trabajadores y sindicatos incluya varios destacados, asegurando que ellos ya lo han avisado en muchas ocasiones y que, por tanto, la Conselleria de Sanidad es la única responsable de cualquier reclamación, queja o denuncia por su gestión deficiente”. “Los profesionales sanitarios no pueden más y han dicho basta”, ha concluido.

Ni cambian ni aprenden

Ni cambian ni aprenden

Hace unos días, de nuevo la Consellera de Sanidad Universal y Salud Pública de la Comunidad Valenciana, declaró que el  Departamento de Salud de Torrevieja volverá a la gestión directa pública al acabar el periodo de concesión, es decir en octubre de 2021, sin atender a la prórroga de la misma que el contrato contempla. Añade para justificar su decisión, que la actual pandemia “ha puesto de manifiesto la importancia de la sanidad pública y universal que nos ha atendido a todos sin diferenciar y nos ha igualado ante la enfermedad”.

Desde SanitatSolSuna, como plataforma que aboga por una sanidad excelente, creemos necesario hacer algunas aclaraciones. El Hospital Universitario de Torrevieja ha sido, es y será siempre Sanidad Pública.Todos los pacientes acuden al hospital y a los centros de salud de este área con su SIP, como ocurre en cualquier otro centro sanitario dependiente de la Conselleria. La única diferencia es que la Sanidad puede ser gestionada con diferentes niveles de eficiencia.

Y si algo ha puesto de manifiesto la actual pandemia es que España probablemente cuenta con los mejores profesionales sanitarios del mundo, pero  por contra el sistema sanitario ha mostrado claramente sus deficiencias. De ahí que hayamos sido testigos del colapso de los centros, incapaces de asumir la avalancha de pacientes, del tremendo número de profesionales infectados, que junto al mayor número de fallecidos por millón de habitantes (récord en todo el mundo) nos han situado en un mal lugar en cuanto a la gestión de la mayor crisis sanitaria que hemos vivido.

A pesar de que gran parte de los resultados de esta pandemia se deben a la nefasta gestión de la misma por parte del gobierno español, el impacto de la misma no ha sido igual en todos los departamentos. En los hospitales del grupo Ribera Salud, el porcentaje de profesionales contagiados ha estado por debajo del 4 %, frente al 16 % de los departamentos de gestión directa, y en alguno de sus hospitales por debajo del 2%. La diferencia ha estado en el análisis de necesidades, la previsión y la anticipación, es decir en la gestión.

El sectarismo ideológico del actual gobierno del Botanic lo mantiene ciego y sordo ante lo que debería ser su única guía, el interés de los valencianos.

Al parecer, no han tenido bastante con la experiencia de la reversión del Hospital de Alzira, antes un hospital vanguardista, pionero, excelente en sus resultados tanto clínicos, como de accesibilidad y económicos, y que tras dos años de gestión directa ha empeorado todos sus indicadores asistenciales, aumentando las listas de espera a pesar de contar con 800 profesionales más, desviando pacientes a la privada e incrementando de forma brutal el gasto de las arcas publicas de todos los valencianos.

No en vano, incluso la Sindicatura de Cuentas de la Generalitat valencia, a petición de un informe por parte de este mismo gobierno, ya dictaminó que el modelo del Hospital de Torrevieja ahorra 45 millones cada año a los valencianos, al tiempo que es uno de los mejor valorados por pacientes y profesionales. ¿Qué más se puede pedir?

Pues a pesar de todos estos datos, este gobierno parece empeñado en destruir lo que funciona. Y ¿saben qué? La ideología no debería imponerse a la calidad de la asistencia sanitaria, que en el caso del departamento de Torrevieja ha quedado acreditada como de las mejores entre el resto de departamentos de salud de la Comunidad Valenciana desde hace años. Y por mucho que repitan su mantra no podrán rebatir la verdad: El hospital de Torrevieja es Sanidad pública. Es una pena, pero parece claro que ni cambian ni aprenden.

Y todo esto lo dicen sin valorar (increíble) lo descabellado que supone intentar cambiar el modelo de gestión de un departamento en el contexto de una pandemia mundial como la actual, que nos va a acompañar durante un tiempo todavía. Porque una reversión además supone un gran inversión de recursos públicos en un escenario de próximos recortes debido a la grave crisis económica que la pandemia está produciendo, como reconocía hace unos días el propio presidente de la Comunidad, Ximo Puig.

Los gobiernos están para resolver problemas atendiendo las necesidades de los ciudadanos, y deberían centrarse en mejorar nuestra vida, no en causarnos nuevos problemas. Atiendan a los expertos, aprendan y dejen de lado ese sectarismo suicida que solo sirve para empeorar la vida de los ciudadanos.

Artículo de opinión de Carlos Rodrigo, presidente de SanitatSolsUna, publicado en Redacción Médica el 4 de julio de 2020

SSU critica el retraso en las medidas preventivas por el COVID19 y la falta de material para personal sanitario

La asociación ha pedido al Gobierno central y al Consell que estén “a la altura” de los profesionales sanitarios y que eviten declaracio- nes “tan desafortunadas” como las realizadas por Ana Barceló

Alzira, 25 de marzo de 2020.- SanitatSolsUna (SSU), asociación que defiende la excelencia en la atención sanitaria, ha criticado hoy el retraso en la toma de decisiones sobre las medidas preventivas por el COVID19 y la falta de material para personal sanitario durante las dos últimas semanas. “Hemos ido a rebufo, tarde y mal, y como consecuencia, todos los ciudadanos estamos sufriendo las consecuencias, pero especialmente los profesionales sanitarios”, aseguran desde SSU.

Desde la asociación se recuerda que 5.400 profesionales sanitarios están in- fectados por el COVID19, según informó ayer el director del Centro de coordi- nación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernan- do Simón. “Si nos falla la primera línea de defensa y lucha contra esta pande- mia global, estamos perdidos. Por eso es responsabilidad de las instituciones velar por su salud y garantizar que cuentan con todos los medios materiales y humanos para que puedan cuidar del resto de la población”, aseguran desde la asociación.

SSU han pedido, además, a las diferentes instituciones que estén “a la altura” de los profesionales sanitarios y que eviten declaraciones “tan desafortunadas” como las realizadas por la consellera valenciana, Ana Barceló, con respecto al personal de todos los centros sanitarios de la Comunidad Valenciana. “Siempre se dejan la piel por atender a los pacientes pero estos días el nivel de exigen- cia, el volumen de trabajo y la presión asistencial y emocional les convierte en auténticos héroes, solo por seguir velando por la salud de todos nosotros”, han añadido.

Desde la asociación que defiende la excelencia en la gestión sanitaria se han puesto en valor la colaboración público privada en la gestión de esta crisis. “Frente a quienes han dedicado su vida a atacar esta alianza, en esta crisis se ha demostrado que tanto en el ámbito sanitario como en el empresarial, la ini- ciativa privada está demostrando no solo que está a la altura de las circunstan- cias sino que la flexibilidad en la gestión de los recursos, materiales y huma-

nos, está salvando en muchas ocasiones los problemas que genera la rigidez de las administraciones en materia de contratación, compras, etc”. Desde SSU se ha recordado que la Alianza de la Sanidad privada informó ayer que el 10,4% de los pacientes con COVID están ahora mismo en hospitales privados y que es a estos centros a donde se están desviando pacientes de hospitales públicos con otras patologías para intervenciones y tratamientos urgentes.

OPINIÓN: Un verano para olvidar en la sanidad valenciana

OPINIÓN: Un verano para olvidar en la sanidad valenciana

https://www.redaccionmedica.com/opinion/un-verano-para-olvidar-en-la-sanidad-valenciana-6606

Sin dinero, sin recursos, sin refuerzos, sin gestores, sin ganas… Éste podría ser el resumen de un verano desastroso para profesionales y pacientes de la sanidad valenciana.

Empezamos septiembre, y después de un agosto plagado de problemas en la sanidad valenciana, con denuncias de listas de espera interminables, aires acondicionados que no funcionan, TACs que se estropean y que nadie espera que se arreglen con celeridad, sin refuerzos ni en zonas de playa ni en las ciudades (ahora dicen que llegarán a final de año… increíble) parece necesario un hacer balance un poco más específico de lo que está siendo este verano, que ya toca a su fin.

Todo el que puede se va de vacaciones, pero los medios de comunicación no cierran y este verano, una vez más, se han convertido en el mejor altavoz de profesionales y pacientes afectados por la caída en picado de la calidad y la rapidez en la sanidad valenciana. Si nos atenemos a las noticias publicadas, desde SanitatSolsUna, como asociación que defendemos una asistencia sanitaria excelente, lamentablemente tenemos que calificar la situación actual como un auténtico caos. Una vez más. Ha habido falta de previsión, de actuación, de reacción y de búsqueda de soluciones.

De forma reiterada se han denunciado situaciones de colapso en diferentes servicios hospitalarios de urgencias por falta de recursos. Más de seis horas de esperas, dos semanas o más para conseguir cita con el médico de  familia, sin recursos para las Urgencias en el interior o en los centros de la costa…

Durante estos meses ha ido creciendo de forma continua la lista de espera quirúrgica en toda la comunidad, a pesar del autoconcierto  y de derivar cada vez más pacientes a la privada -privada, no a las concesiones-, llegando a plantear de forma inusitada el desplazar pacientes de una provincia a otra para ser intervenidos. Hasta el Síndic de Greuges tuvo que llamar la atención a la Consejería de Sanidad tras derivar más de 60 kilómetros a un paciente de su hospital de referencia. 16 meses de espera en Neumología en el Hospital de Vinarós, 14 meses para una colonoscopia, año y medio para conseguir cita con el neurólogo en la sanidad pública; más de 100 días de espera para operarse en Castellón. Y son solo algunos ejemplos.

Pero los problemas no solo se han producido en atención hospitalaria. También ha habido problemas para obtener una cita con el médico de Familia o cualquier otro especialista, otros provocados por la falta de mantenimiento, la ausencia total de previsión en las sustituciones y la nefasta planificación de servicios. Los únicos que se dejan la piel para intentar paliar las consecuencias de tan desastrosa gestión son los profesionales, con un esfuerzo titánico para atender lo mejor y lo antes posible a sus pacientes, a pesar de su precaria situación, de no facilitar sustituciones por vacaciones ni refuerzos. Lo último que hemos sabido es que hay hasta una comunicación oficial de los responsables de los quirófanos advirtiendo que la falta de personal provocará un descenso de las intervenciones entre octubre y diciembre. Consecuencia: más listas de espera.

A los problemas derivados de la falta de recursos, se añaden los ocasionados por el deficiente mantenimiento de equipos e infraestructuras, siendo frecuentes las averías en climatización, en diferentes centros, lo que ha obligado a la suspensión de pruebas en alguna ocasión. En otras, los aparatos, como el TAC de Vinarós, se paran por falta de mantenimiento, sin más. Lo último, un techo del Arnau que se ha desplomado y una fuga de agua que ha obligado a cerrar la UCI del Hospital de Llíria. Desastre tras desastre por no invertir en lo importante.

Estos días hemos leído que incluso el XVI informe de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) cataloga de “deficientes” los servicios médicos de la Comunidad Valenciana y la opinión ciudadana sobre los servicios que recibe es de las peores del país.

Como colofón tenemos un hospital, que antes de su reversión estaba considerado vanguardista y puntero, que cuando era una concesión no tenía listas de espera y estaba situado entre los mejores, pero que hoy nadie quiere dirigir, que se ve obligado a derivar pacientes a clínicas privadas, con unas listas de espera que crecen si parar a pesar de haber incrementado el gasto por parte de la administración de forma alarmante (se calcula que más de un 70%). Sí, nos referimos al Hospital de La Ribera.

La Sanidad necesita gestores. No se puede improvisar, esperando que los problemas los resuelva el paso del tiempo. Si seguimos, así vendrá otro verano aun peor, así como otro invierno malo con los picos de gripe… y seguiremos improvisando, moviendo profesionales de un lugar a otro sin sentido, con contratos precarios e incluso sin la titulación prevista.

Desde SanitatSolsUna pensamos que sobran políticos y se precisan gestores, que se ocupen en primer lugar mejorar las condiciones de los profesionales, y de evaluar seriamente las necesidades existentes, planificar con antelación suficiente, dotar las plantillas de forma adecuada y poner en el centro de la atención al paciente. Porque el paciente debe ser lo primero siempre.

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